2008-11-19

El bañista gordo

A veces encuentro a ese bañista gordo en los armarios
como una soledad
o una frontera

como un advervio quieto
esperando el idioma donde ser
y lavarse

Está bajo la ropa amontonada
junto a la naftalina
con su caja de cobre entre las manos
atesorando el tiempo
de un rostro colectivo que reclama palabras

aunque perdió el color
no ha aprendido a dormir
porque es sueño la muerte
pero sabe esperar
a la próxima ola
con la mirada plácida
de quien se ahogó hace tiempo

Él llegó

Yo regreso al legajo del cuerpo
para indagar sus signos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

dime...