2008-11-29

Como las jarras de Morandi

De este frío, los cuerpos anudados
buscándose en las ruinas
del blanco silogismo,
sabiendo del revés el laberinto
y echando el ancla blando
en el guarismo cónico que es sima.

Se apresan, se enderezan y retuercen
exprimiendo el calor que llevan dentro
como un zumo de bayas o un silencio.

Se los oye jadear en lo nocturno
y son como las jarras de Morandi
sobre una mesa siena, inescrutable.

Son escuetos, pues hacen una sombra,
aunque son dos collares de vértebras
trabados en la danza de su misa
buscándose el calor
buscándose el calor
buscándose el calor…

Tanta intemperie, a veces,
es bálsamo y no daña.

Mirándote

Mujer dormida

Apunte mujer de espaldas

Entre manchas

Mujer apoyada

Perfil marcado

Sentada

Lectora

Torso

No pasa nada si a mí no me pasa nada

La vida te va quitando en la medida en que te va dando. Pura justicia del equilibrio.

La verdadera soledad aparece cuando te percatas de que estás hablando solo.

El terror nace cuando te preguntas si el amor es lo mismo que la fidelidad.

El hombre impasible nace de la superación de la conciencia.

La conciencia guarda la superstición para cuando el hombre no encuentra justificaciones.

Para amar hay que tener tiempo.

El poder es tan parecido a la belleza, que algunas mujeres a veces los confunden.

Lo que contiene potencia creadora –la poesía, por ejemplo–, no puede ser jamás historia, ya que en su recepción se recrea.

No soporto a los que mezclan la religión con la poesía. La primera es una deformación y la segunda es una elevación.

El camino es lo ya pisado, pues lo demás no existe.

Terminar de amar es empezar a conocer

La realidad de lo eterno se llama 'ahora'.

Si decides enamorarte, hazlo de tu idea de mujer y no de otra cosa.

¿Era la palabra de dios o el dios de la palabra?

Para conocer bien un idioma, antes debes naufragar en otros.

El liderazgo consiste en conseguir que lo que tú quieres lo hagan los demás pensando que lo hacen porque ellos quieren.

Morir es una de las pocas cosas serias que el hombre hace en la vida.

Terminar algo debe ser realmente placentero... os lo contaré cuando lo logre.

La fatalidad siempre sabe tomar protagonismo en la Historia.

La materia domesticada jamás podrá ser creativa.

La usura es la capacidad de usar al otro a tu libre albedrío.

El espíritu monetarista de las sociedades humanas hace balance diciendo: "Devuélveme el doble de lo que te he dado"... y más en la banca.

Las obsesiones, si persisten, acaban convirtiéndose en religión.

Somos capaces de imaginar lo mejor, pero nunca calibramos su ruina.

La civilización agrede notablemente a la naturaleza salvaje del hombre... y al resto de las especies, claro.

El hombre se autodestruye por el trabajo... pero persevera en él.

El desprecio es bastante más placentero que la venganza.

Dios es toda la vergüenza del hombre.

En todo cambio hay algo de infidelidad al pasado.

Desnudar el corazón supone perder el cuerpo.

Castígate por tus errores y tu sufrimiento será doble.

El misterio habita en lo que no posees pero eres capaz de intuir.

Los hombres somos como las latas oxidándose. Nuestro valor termina siendo el óxido.

El calor de la brasa es una llama muerta.

La vejez es mentirosa, busca siempre engañarse.

'Siempre' es verdaderamente infinitivo.

El desconfiado siempre termina sintiendo pena de sí mismo.

En Cuba anda por los suelos la fidelidad.

Huir es también correr hacia algún sitio.

Si no tienes dinero para consumir cosas, consume símbolos.

El arte, como la vida, es solo una dimensión de lo imprevisto.

Cree en la felicidad de los demás para mantener la esperanza de encontrar la tuya.

Debes escoger entre la imperfección de tu vida y la perfección de tus obras.

¿Armas?, no te equivoques, que mata la mano.

Serás cuando comprendas que sabes más de lo que ya no sabrás nunca.

Soy de cuando la vida alcance la calidad del eco.

La libertad no existe para los que tenemos fincas.

Hay que temer la paz para que se haga fuerte.

El deseo se hace en la boca como una sed.

Mi placer ya solo es de palabras.

Para hablar con sinceridad de la vida hay que saber avergonzarse lo suficiente.

Vivir es como hacer rimar los ojos y los árboles.

Morir es un gesto incómodo... pero tan auténtico.

Creer en que algo no volverá es estar predispuesto a que vuelva.

Las mujeres que esperan a que el amor llegue... se acaban encontrando sin un hombre.

Para ser poeta hay que intentar ganarse la vida en el hipódromo, no en la poesía.

Ponle color al hambre y aprenderás a verla.

La picardía es la sed de la fortuna.

Si vives con esperanza es que aún no eres maduro.

Si entiendes tu pasado comprenderás que tu vida va a ser lo que debe ser.

Es más fácil hacer el bien que pensarlo.

El arte debe existir solamente para divertir y divertirse... El problema radica en definir bien el término "diversión".

Cuanto más grande es tu conocimiento, menor resulta el sacrificio de perderlo.

Conoces cuando recuerdas... nunca antes.

Sentirse joven a los cincuenta años es un fracaso, porque la juventud es tumultuosa y el cuerpo ya no sabe acompañar.

Hay que avergonzarse siempre de haber hecho algo que no merecía la pena.

El sufrimiento se supera agotándolo con prisa. Sufre con toda intensidad cuando tengas que hacerlo.

¿Si la muerte es descanso, por qué pensar en ella agota?

Lo que hoy definimos como vulgar, terminará siendo originalísimo dentro de unos meses.

La pasión comienza justo en la indiferencia.

Si consigo ser feliz es gracias a las cosas que me faltan.

Si quieres que el amor no te afecte, practícalo hasta el asco.

Querer permanecer contiene una violencia que puede destruirte.

La compañía siempre alumbra soledad... no te fíes.

Sufrir sin extraer resultados es una auténtica pérdida de tiempo.

La poesía es si el poeta muere sin dejar de ser poeta.

No hace falta que las cosas sucedan para que tú les otorgues valor... eso es la conciencia.

Las palabras solo son la mirada, no los ojos.

Para tu enemigo... una buena superstición.

El ingenuo no es un despreocupado, más bien es un necio que no conoce la preocupación. ¡Qué feliz!

Justificarse aminora el sufrimiento, pero no arregla nada.

No hay como morir para solucionarle la vida a los demás.

Me retiré de la política porque notaba que tendía a ser un tirano con mi ideología.

La contemplación viene de lo hecho, por eso no alumbra futuro.

La dignidad del sueño radica en que somos capaces de crearlo, pero somos incapaces de dominarlo.

La vida se posee o se vive, pero nunca ambas cosas a la vez.

El regalo busca deuda.

Tu equilibrio es la medida que desequilibra a los demás.

Lo pasado solo admite modificación por el olvido.

Los elogios son las trampas que nos pone la envidia cuando nos sentimos Narciso.

Todo lo que llegue a nosotros sin que exista una búsqueda previa debe ser objeto de desprecio... pero tal circunstancia no es nada humana.

El preso sabe bien que la verdadera libertad está en su celda.

Siento estupor ante la ingenuidad de los hombres serios. Su seriedad hace que, además de ser ingenuos, parezcan imbéciles.

Sólo el dolor que se escoge es el que se sabe padecer.

La fantasía siempre acaba en una escasa caricatura de la realidad.

Sobreponerse a la necedad resulta decadente para el resto de los necios.

Hacer algo excepcional te afirma en tu vulgaridad.

Llegó a ser perfecto... un perfecto estúpido.

El onanismo de Dios procede de su absoluta soledad... y su brazo fuerte.

Todo lo español contiene la seducción del simulacro.

Escribo para intentar interrumpir el proceso de mi muerte.

Una mujer siempre resulta hermosa cuando recuerda.

Lo excesivo nace siempre del miedo a la lentitud.

La felicidad termina haciéndote desdichado.

Cualquier cosa que hagas por valentía también podrías hacerla por cobardía.

El hombre de talento es el que sabe ser definitivo plural.

Me esmero en hacer cosas imperfectas mientras otros sólo piensan cosas perfectas.

Cada delicadeza requiere la torcedura de lo soez para crecerse.

El mayor pecado de Dios es el de consentimiento.

Divertirse es perverso para las religiones, por eso huyo de ellas.

¿Por qué las iglesias se hacen con cúpulas y bóvedas y no con cielo raso?

Dios es uno, grande y libre... faltaría más.

Dormir es la diaria obligación de esconderte de ti mismo.

Dios es el más oloroso concepto de la superstición.

El placer habita donde no existen asuntos importantes que resolver.

Empéñate en ser diferente y percibirás con nitidez que lo que deseas es ser tú mismo.

Ser rico es más jodido de superar que ser pobre.

Nombrar lo que te rodea abre la herida creativa.

La satisfacción mayor del deber cumplido es que ya no es deber.

La belleza está ahí justo para ensuciarla.

Si Dios te maltrata es por tu bien... y mi abuelo vive en Murcia.

La melancolía es el misterio de la belleza.

Las naciones las forjan los dóciles y un visionario con bandera.

Hablar bajito es una buena herramienta para civilizar.

El desprecio es la generosa justicia del progreso.

El hombre empieza a ser justo cuando se acaba.

Equivócate para sentirte humano, coño.

Si al martirio se llega desde la fe... ¿para qué coño nos hace falta la fe?

El sacrificio es un impuesto de la superstición.

Quien manda sonríe mejor... durante un tiempo.

La universalidad es un pienso perfecto para capones.

Cualquier cambio implica cierta superstición del pasado.

El olvido reina en los que no sienten la necesidad de existir con dignidad.

El pensamiento común es el placebo de las masas estúpidas.

Habría que hacer una ley sobre la memoria histriónica.

La magia de la lengua es la escritura... la resaca de la escritura es el lector.

Toda mi fortuna por dos minutos de auténtica inspiración... No, mejor: toda mi inspiración por un minuto de auténtica fortuna.

La voluptuosidad también es un camino hacia la herrumbre.

No hay mejor torturador que el que recibe amor y no lo devuelve.

Desagradar con naturalidad está muy bien visto en este siglo.

El mayor escándalo de la existencia de Dios es la justa existencia del Diablo.

La pereza es solo miedo a la actividad.

Una mujer delgada parece mucho más desnuda cuando se desnuda.

La moral dinamiza el estatismo... o estatiza el dinamismo... no sé.

La agudeza es la ferocidad de la inteligencia.

Hazte desagradable de carácter y tendrás ofertas de las mejores empresas.

La prudencia deja siempre un saldo escaso.

Los errores de nuestros políticos pertenecen a los que los consentimos.

La muerte es jodidamente democrática... pero sin elecciones ni candidaturas.

Quien procesa la vida con agudeza se hace temer y querer al mismo tiempo.

Quien apuesta por abolir leyes es porque teme ser víctima de ellas... Y tendrá razón.

Cuando sientes que ya es tarde para escapar... entiendes que siempre fue tarde.

Sentir placer es una 'perversión' bastante molesta para las religiones.

La historia solo celebra a los hombres célebres.

La democracia es un sistema político de carteles para mediocres.

La verdad es una mentira que duele.

Se asombra quien busca, no quien posee.

Un hombre es una unidad de destino en lo particular.

Vivir con avidez es perderse el gozo de la calma.

Siente solo orgullo del secreto que sepas guardar.

Conmueve a una mujer y tendrás sexo.

Cuando llegue a ser igual que mi enemigo, será mejor que alguien me asesine. Le hará un favor a la humanidad.

Una mujer real es el horror de tus mejores pensamientos.

Lo abstracto es trivial si pones cara de imbécil.

Sólo acepto todo lo que coincida con lo que ya sé... Me estoy poniendo viejo.

Aléjate para que te vea mejor.

No hay mucho que decir en una vida. A la mayoría de los hombres les bastarían dos días.

Toda destrucción eleva por caída en la medida en que toda construcción cae por elevación.

Aborrezco los días de vino y prosa.

Cuando creo compito con Dios... y siempre gano.

Dios es una nada sin parangón.

La moral es una malformación de lamor.

La sombra es la duda de la luz ante el objeto que la proyecta.

Somos una beeeee muda.

Aprende a vivir y te darán una esquela con tu nombre al final del curso.

Dios perpetró al hombre para que lo creara.

Hay demanda de malos pensamientos. Pide un crédito.

Mata a un nuevo rico y gana un euro.

No quisiera morir sin conocer lo que saben las sábanas.

Sentir piedad es la forma más hermosa de venganza que conozco, pues colma a quien la «asesta» y salva a quien la recibe.

Busca el conocimiento y hallarás una magnífica ruina.

Sólo se ama a quien se puede odiar.

La libertad es bellamente distante cuando no hay cadenas.

Sólo se debe enseñar lo que no se conoce; eso ayudará a los receptores a comenzar la búsqueda.

La fecundidad es más dulce en la cabeza que en el resto del cuerpo.

Tu virtuosismo es el espejo de tus carencias.

¿Cómo se puede ser comunista si no se posee nada para repartirlo entre los demás?

Si descubres cómo llegaste a escribir algo que te pareció brillante, es que tu escrito no vale nada.

Me encantaría ser un mudo elocuente.

Las parras del Señor dan uvas amargas.

La indiferencia es de estúpidos... y de inmorales.

Pido cada mañana una pasión para los aburridos y otra para los cristianos viejos.

Cada uno acaba teniendo la sonrisa de su ideología.

Verificar siempre supone falta de confianza.

La diferencia entre un adolescente y yo está en que él puede probarse hasta lo extremo y yo ya estoy extremadamente probado.

Caricaturiza a tu maestro y empezarás a ganarte su respeto.

Cree las mentiras de los demás para parecer feliz.

En fútbol no se alinea, se aliena.

Desconfía de quien nunca te pone mala cara. Guarda afilados puñales para tu espalda.

El infierno es ser consciente de que cuando hablas nadie te escucha.

El idealismo destruye las civilizaciones y logra que otras emerjan. Es el no y el sí a la vez.

Todo es relativo... o quizás no. ¿Ves?, todo es relativo.

Nuestra civilización está llena de castradores de cabezas.

El Papa es infalible, infumable y exfoliable... y también impresentable.

Tranquilo, que cuando pases hambre buscarás razones.

Los políticos son o un cero a la izquierda o demasiados ceros a la derecha.

No estaría mal ordenar el uso entre los ciudadanos de cartillas de razonamiento.

La ingenuidad, cuando no lleva a la torpeza, resulta absolutamente sospechosa.

Debiéramos nombrar un seleccionador genético nacional.

pierde audición y ganarás amigos.

¿Es la erección un estado de la materia?

No tener es una magnífica razón para no dar.

La fidelidad es eterna hasta que se acaba.

Si te sientes útil es que alguien se aprovecha de ti.

A veces en lo absurdo está la mejor solución.

Dios es fundamentalmente contradictorio e inexistente.

Y el verbo «odiar» se hizo carne.

El mejor sexo es el que sigue una escatológica bien medida.

Deja señales absurdas e indescifrables y algún día harán una tesis sobre ti.

Me encanta la impostura porque me permite disfrutar de lo que no soy.

¿De qué armario de Roma salen los papas?

Rasca en un pesimista y encontrarás un cíclope con su ojo vendado.

La Historia olvida al hombre para hablar de los hombres.

Para buscar mejor hay que aburrirse antes.

Que no permanezcan tus palabras, pero que te pertenezcan.

La precaución reduce tu suficiencia, huye de ella.

¿Estás muerto sin saberlo?... Somos tantos.

Me encanta el sexo lacónico e itinerante.

Añorar debiera estar prohibido, coño... debiera estar prohibido.

Al futuro sólo se le puede saciar con muertos.

El vacío es la síntesis de lo no vivido... y de lo ya vivido.

La piedad como venganza es de lo más refinado.

Dadme una palanca... y la guardaré con las otras herramientas.

Mira al cielo... y no sabrás dónde pisas.

No hagas leña del árbol caído, coño... hazte un mueble.

Las guerras son necesarias... para que vivan los pobres militares.

En una relación de pareja siempre hay faltas orográficas.

La gracia más católica se consigue a hostias.

Hazte un plan de pensiones con muerte a plazo fijo. Me lo agradecerás siempre.

Aprende a recibir y podrás darlo todo.

Tú trabaja, que yo espero a que termines.

Si te resistes a la novedad, morirás conservador y analfabeto.

Si somos capaces de igualarnos en la miseria, es que vamos aprendiendo a ser demócratas.

No pidas a los demás lo que tú nunca darías.

El cobarde siempre es un hijo de puta anónimo y un manso oficial.

Ser feliz es perderse la felicidad, que la felicidad está en la búsqueda y no en el resultado.

Las bacterias piensan menos... por eso son más eficaces.

La excelencia es la madre de la ciencia.

Si realmente me aprecias, no me digas cómo soy.

La idea es lo que la razón nos hace conocer y los ideales son los que nos hacen olvidar la razón.

En la sociedad que conozco, un hombre es justo lo que se espera de él.

La moral es el dorado otoño de los mediocres.

No pasa nada cuando a mí no me pasa nada.

Mi vida es un completo desartre.

El amor es una forma de suicidio de la razón. Yo soy todo un suicida.

Habla a los demás de ti mismo y notarás que tienen problemas de audición.

¿Has probado a colocarte con incienso? Dicen que se ve a Dios.

Alcanza la cima y sopesa por dónde caerás peor.

Amaba a mi coche y juré que nunca lo cambiaría por otro... ja, ja, ja, ja, ja.... La vida es jodidamente igual.

Cuando odio soy peligrosamente perfecto... No me sucede lo mismo cuando amo. ¿Qué es lo que hago mal?

La honestidad limita... Yo ando buscando el norte.

Cuando descubras que te aburres de ti mismo, es que estás aprendiendo a conocerte.

Cuando pierdas el miedo a morir te dará miedo la vida.

Hay escritores capaces de poner en doscientos folios lo que yo escribo en dos versos. Y ganan más.

Cuando tu mano alza la vista, emerge la imperfección en tus cuadernos.

Ten un hijo y sabrás exactamente por qué no debieras haberlo tenido.

Todo buen comunista ha de ser antes capitalista para poder repartir sus posesiones entre los colegas. Ser comunista sin patrimonio no tiene gracia.

Mis órganos son el yo más grosero e imprescindible.

Cuando un hombre se convierte en dos, nunca puede determinar si se multiplica o se divide.

Ceder es una señal de inteligencia superior, pues en la cesión siempre hay una generosidad que obliga al otro.

¿Era obedecer u obeceder?

Quienes se apoyan en el «fin último», generalmente no tienen principios.

La religión es una terrible enfermedad que sólo puede atacarse arrancando la cabeza del enfermo.

Nunca se debe temer lo despreciable, pues desgastar temor en ello nos hace vulnerables.

Muestro mis heridas para que las mires, no para que intentes sanarlas.

Soy un hombre unicelular, Movistar y Motorola.

El sabio solo muere cuando olvida; el hombre vulgar, justo cuando es olvidado.

Mira con los ojos cerrados y tendrás nitidez de pensamiento.

Antes de escribir bien debes aprender cómo se aparean los murciélagos... Te hará volar.

La Historia esta hecha de ambigüedades y de antigüedades... En fin, las edades del hombre.

Me encanta ser el líder espiritual de mi materialismo.

Siempre busco consuelo por contraste con los demás... Vivo desconsolado.

La vida es un ejercicio preliminar de la muerte.

La realidad es una forma de ficción tangible.

Me jode un punto que a la falta de pudor se la tenga por hija de la ignorancia.

Me gustaría ser el ponente bilingüe simultáneo... pero me tengo que conformar con ser un amante políglota autogestionario.

Amar es agotarse de mirar aquello que amas.

La depravación siempre es justificable por ley natural. ¿En qué se equivoca el hombre?

Los frutos que maduran tarde vacilan cuando se caen al suelo. Son solitarios.

¿Por qué la sociedad otorga la calidad de «respetables» a individuos que detestamos?

Cuando sientas que te elevas por pensamiento y obras, por favor, mira hacia abajo.

Cuando consigas que tu vergüenza sea un acto unívoco de soledad, estarás empezando a crecer.

Intenta que todo sea cada día igual que siempre y nunca podrás sentirte peor.

«Merecer» es un verbo absolutamente vanidoso.

Lo que peor llevan los católicos es que lo verdaderamente eterno es la muerte.... Lástima.

Tristes los que solo existen cuando ven su nombre escrito en los diarios.

El prestigio que puede darte poseer bienes no te hace honorable, te hace aborrecible.

Ódiame si quieres, pero dame la razón.

El progreso consiste en el arte de caminar hacia lo vulgar.

Qué triste vivir donde no tienes nada que buscar.

Lo peor de las tentaciones es que, cuando se conjugan, terminan siendo ostentaciones.

Tal y como están las cosas, un hombre inteligente es un insulto a los Derechos Humanos.

El pensamiento más destacado nace para que otro lo haga despreciable.

El ocio es un fin depravado con el que conseguir un hombre dócil.

Paseante, en tu camino acuérdate de mí y recógeme un ramito de flores del mal silvestres.

Lo peor de la existencia es que se paga al contado... para ella nunca hay crédito.

Nuestra suerte es la flor que un día abonaremos para adornar nuestro túmulo.

Cree en ti mismo, aunque solo sea en los ratos perdidos. ¡No hay más!

Edifica palabras para los hombros que han de levantar tu casa y las palabras perdurarán sobre las piedras.

Destruye lo que eres y empezarás a añorar lo que fuiste.

No te lamentes cuando no halles consuelo, pues consolarse es el recurso del vencido.

La memoria es un vasto reflejo.

Cada virtud se alimenta de un defecto.

La paz es la energía que sueñan los mediocres.

El Arte es solo para hacerlo.

La libertad de todos es la dura prisión de cada uno.

Presuponer que coincidimos en algo no significa que seamos iguales... pero lo somos.

El idioma, aunque no lo creas, tiene graves consecuencias en tu forma de ser imbécil.

Construyó un imperio para nada. No estuvo mal, al fin y al cabo.

Mira el silencio de las fotografías... es tan parecido al silencio de los muertos...

Escribir es vulgar. ¿Por qué no piensas?

A contracorriente, a veces, se puede sonreír.

Cuando no sientas culpa por haber hecho algo que no parezca acorde con las normas, es que tu moral ya empieza a tener vida propia.

Y al final, hoy, sin más, acabo de comprender que todo lo que he escrito en mi vida es justamente retórica.

Busca la luz que otros pierden al anochecer... si la encuentras, quédate en ella.

Justo donde se acaba el tiempo es donde alumbra la poesía.

Si hay algo a lo que realmente le temo en la vida es a la sumisión, la propia y la ajena.

La ignorancia del que no espera amor no puede evitar que el amor suceda.

Sé que puedo ser todo.... hasta un solitario.

Piensa que las cosas nunca son como tú creías y empezarás a escribir con precisión.

Creer que estás desesperado hace que te sientas desesperado.

Si te lamentas de tu vida, todas tus sonrisas se volverán amargas.

Cuando logres expresar lo que sientes con silencios absolutos habrás logrado ser el mejor poeta.

Mi imagen de la felicidad es un espacio cerrado en el que la soledad abrume hasta a las cosas.

No recordar es un claro síntoma de que tu conciencia no tiene sed.

Nunca serás responsable de que tu poema diga silencio. Los poemas tienen vida propia.

A veces me noto tan inocente que siento temor a salir de casa. Esos días alcanzo una profundidad incomparable.

Cuando sueño me doy cuenta de que soy una herida abierta que jamás cauteriza.

Desde que me enteré que pensar es un ejercicio de pobres, salgo todos los días a la acera de mi calle a mendigar unas monedas.

El mejor seductor es el que sabe dejarse seducir.

Sonríele al empedrado de tu calle cada mañana, pues te soporta y no se queja.

Prefiero morir por haber vivido que por un sinvivir guardado en las entrañas.

¿Tendré suficiente con una sola muerte?

Sólo puedes amar intensamente a una mujer cuando la has leído entera.

Cuando las cosas aprendan a nombrarse por sí mismas, habrá desaparecido el hombre.

¿Quién os protegerá, hijos, si en cada gesto vuestro veo una pregunta?

Las palabras se gastan por el uso... los gestos también.

Escucha el sonido de mi sangre en tus latidos y sabrás lo que nos une.

Toda poesía es vana si no nos permite acercarnos.

No quieras adivinar tan pronto tu fragilidad y disfruta de la magia de la vida.

Quédense los ángeles en su vuelo y sepamos, humanos, pisar el suelo.

Definitivamente, mi reino es de otro mundo.

La verdadera dificultad está en aprender a apreciar cómo camina la sombra de los árboles.

A quien se aferra únicamente a los recuerdos sólo le quedan días amargos.

Si te resistes a tus pasiones es que no hay contraparte... o estás muerto.

Soy impreciso como estrategia de resistencia contra la precisión de la muerte.

Sólo tu colchón conoce el peso de tus sueños.

La noche es deseo y el día desencanto.

Cuando alcances el equilibrio será el fin del funambulista que llevas dentro.

El deseo dilata una vida... y la destruye.

Las respuestas siempre existen antes que las preguntas.

La fidelidad es una extensión vacía y desoladora.

Profanar a Dios es menos útil que profanarse a sí mismo.

Entender redime.

Espera y tendrás todo... serás tierra.

Una bombilla eléctrica a veces nos resulta más sol que el Sol mismo.

Soy de lo que esconde y enseña a la vez... ahí crezco y me deshago.

La capacidad de riesgo da luz... pero también elimina.

No temas, todo lo que en ti sea noble acabará por desprenderse.

El seductor perfecto es aquel que no sabe que seduce.

Vierto el agua en un vaso sin fondo... así es mi vida.

No considerar dónde empezaste te lleva a no ponderar lo que tienes... en fin, no ser y no tener.

Los decadentes guardan en un frasquito las uñas de sus pies y las miran frecuentemente con mirada lánguida.

Busca enconadamente una nada que te permita comenzar a crear el mundo de nuevo.

Buscar la sorpresa en la elaboración de nuevos conceptos requiere perversión.

El triunfo es la tristeza de mañana.

Cuando rompes, traicionas a lo hecho... pero también estás creando.

Ser idealista en estos tiempos es tan abstracto como darse un baño de agua hirviendo.

Amar siendo adjetivo resulta inútil para poder nombrar al amor.

Los ojos nos sujetan a las sombras e indican el espacio que vamos a ocupar en un instante... No tienen vida propia, pero arman el deseo y su poesía.

Celebra el aire, la lluvia, el sol que te calienta el cuerpo... pero no celebres los vínculos entre los hombres.

Cuando pasa el héroe alzan el vuelo, asustados, los pájaros.

La verdad importa mucho menos que la realidad, que es una mentira tangible.

Creer elimina (el tipo de dios no afecta a esta ecuación).

Cuando seas consciente de que ignoras, estarás en disposición de escribir un poema aceptable.

Las ideas son armas psíquicas de destrucción masiva.

El infierno es aquello que deseamos y a lo que jamás podremos llegar.

Si miras bien tu sombra, te acostumbrarás a la muerte, porque comparte con ella los mismos matices.

Mi pena por los demás es que no tienen obligación de morir conmigo.

Los poderosos mueren peor.

¿Qué se puede esperar de la vida?... Quizás que pase de largo.

Cualquier civilización es superficial por definición, ya que desprecia al individuo en favor del grupo.

Resiste hasta que acabe de nombrarte... luego vive.

El amor se empeña en acumular lo que está vivo en el otro... y destruirlo.

Los hombres somos sobre todo nuestra sombra.

Me preocupa no ser consciente de mi inconsciente... me pierdo tanta vida.

Es fácil apoyarse en un Dios elaborado y no sentir el desamparo de las preguntas que contienen la opacidad. El auténtico reto es descubrirse ciego e intentar andar a tientas, solo.

Lo mejor es no morir en contra de tu voluntad.

La verdad entristece en la misma medida en que la libertad ahoga.

Cuando una necesidad se vive como una estética, anota en tu cuaderno que ha llegado el fracaso.

Yo nunca miento... solo hago metáforas.

Todo lo que somos capaces de pensar está vencido. Hay que aprender a pensar en lo impensable.

La inspiración nace de la vanidad y va hacia ella.

La tolerancia y la humildad hacen peligrosos a los hombres débiles y vulnerables a los poderosos.

Buscar la verdad por el camino del arte es como diluir la realidad en un vaso vacío.

El conocimiento es un peso añadido a la felicidad que te puede hacer tremendamente infeliz.

Vivir es un arte abstracto con un final hiperrealista. La obra completa siempre es un muerto.

No es el ojo quien crea lo mirado, es la palabra que lo nombra.

Ideales... aquel tabaco...

Siempre que busco disciplina me doy absurdos baños de aburrimiento.

Nuestra más terrible enfermedad es el consentimiento.

Formula un deseo y nacerá un desafío.

¿Dónde puedo encontrar las leyes que corrijan a las malas leyes?

Busca en los rasgos de tu rostro cada una de tus mentiras.

La realidad siempre se adelanta a lo pensado. En ese lapso de tiempo en el que la realidad se procesa es donde podemos hacer la revolución pendiente.

Tiende tu mano y espera a que caiga algo de talento... o algunas monedas.

Armas para defender a Dios y darle almas.

Divide y multiplicarás tus beneficios.

La distracción hace del azar un medio de conocimiento.

Es lascivo pensar que te asomas al borde de la Tierra para mirar el Universo mientras te resulta inútil sentir libertad fuera de las cuatro paredes de tu casa.

El nacimiento nos sublima y el resto es autodestrucción.

Soy tan profundamente suicida que no atino a suicidarme.

La Historia la hacen los audaces, la interpretan los vencedores, la sufren los vencidos y viven de ella un montón de culos planos y calientes.

Siento recelos del alba porque en su principio contiene la noche en la que ha de morir.

Ser una gran potencia siempre termina en una triste realidad.

Dios es eficaz porque no existe. ¿Para quién es eficaz?

Seduce con tus palabras y luego mira... Es más práctico.

Cuenta tus pasos y nunca sabrás cómo es el camino.

Todos al suelo, que llueven salmos.

La Filosofía es el patio de luces de la vida. En él tendemos la ropa vieja recién lavada.

Ser negro en literatura es mejor... con los tiempos que corren.

Busca la simetría del dolor... es sorprendente.

Dudar te hará crecer como crecen las sombras.

Mira a través de tus manos y las palabras tomarán volumen.

Mis palabras cobran vida donde se proyecta la sombra del aire.

Un buen horizonte siempre mantendrá la distancia aunque corras hacia él.

La insatisfacción es hermana de la dispersión. Haz una sola cosa a conciencia... y también te sentirás insatisfecho.

Compárese el éxtasis de la decadencia con el vértigo del derrumbamiento y escójase entre el placer de lo que se va a perder y el dolor de lo perdido. ¿Cuál es la diferencia?

Realiza obras para que te sobrevivan y te costará más morir.

Nada mejor atado que un buen verso libre.

Somos potencialmente capaces... y sólo eso.

Me encantan las palabras sin una boca que echarse a la boca.

¿Si la única ambición que tienes es despertar cada mañana... para qué duermes?

Gasta toda tu humillación en amar y deja la lujuria para amarrarte a las cosas.

Estar justo detrás de lo que sucede es solo mirar la vida, no vivirla.

¿Un charco seco es charco?

«Todo» es una palabra vacía que llena la boca.

Menos la mirada... todo quedará para hacer un relieve que prometa y empuje, estratos donde buscar lo que no pudo ser interior ni horizonte.
Pecios de superficie son los hombres.

Hay que ser generoso antes de ahogarse... ahoga a los demás para que sientan algo.

Cuando aprendí a mover mi sombra con soltura, llegó la oscuridad.

El caos no tiene prisa por ser orden. Mi iMac lo está aprendiendo.

Mis libros saben todo lo que ocupo, pero guardan silencio.

Un buen desorden templa y sabe poner distancia.

La realidad poesee un destino de verdad poco acorde con el devenir del hombre. La virtualidad sí que es profundamente humana.

Ser oportuno es un riesgo que se debe saber correr.

Hacerte una casa como un precipicio para caer en ella y no ser más que casa o caída... caída o casa.

A veces el agua refleja rostros que nos desean y nos mojan hasta los huesos. Que el agua vuelva al agua para encontrar su mirada.

Resistir a veces aniquila... pero es tan bonita la estética de la resistencia.

El deslumbramiento sigue a la lucidez. Cuídate de él.

La inocencia del cazador es otorgarle a Dios el conocimiento de la muerte.
La inocencia de Dios es que no existe.
La inocencia de la muerte es que está en manos del conocimiento del cazador.
la inocencia, en fin, es el desconocimiento del conocimiento.

Busca el vértigo de las cosas, témelo.... ¿Ya?
Estás en el buen camino.

Tus excrementos contienen la verdad de lo que eres... aunque tú pienses que son la verdad de lo que fuiste.

Las grandes ideas sólo necesitan el empujón de unos cuantos hombres justos... y pequeños.

El amargo gusto por las dictaduras nace en el miedo de los supervivientes. Huye o muere, nunca permanezcas.

Ver con los ojos es la trampa común en la que caen quienes miran con ellos.

Si me hago un juicio sumarísimo e interior, seguro que lo pierdo.

Lo bello solo es mensurable en su superficie.

¿Quién guarda el vuelo de los pájaros que miré, la tensión de los libros leídos, lo que pasó y no se puede tocar, tener, mirar...? ¿Quién acumula la belleza que percibí en un segundo?... ¿Dónde?

Cuando me fascino, me miento sin piedad. A un hombre completo nada debe asombrarle.

Un buen vacío siempre está lleno de cosas.

No se debe despreciar la muerte, pues en muchos casos es lo más importante de una vida.

Ponte serio y se notarán menos tus defectos.

El amor es desconfianza en los demás... y algo de desconcierto.

Soy inocente por verte... pero absolutamente culpable por mirarte.

Cuando llega el dolor despacio, sigiloso, su intensidad descansa en la costumbre.

Siento tal desinterés por lo que me rodea que a veces pienso que los demás no existen.

Decir pasado convoca al presente. Decir futuro es ya pasado.

La risa es perniciosa para el orden... .... para la religión, para la política, para las finanzas... .... qué jodidas ganas tengo de reír.

Las palabras... derrota de la idea, limitadoras y destructoras, muerte siempre y... sin embargo, continentes de la impronta de libertad. Yo quiero palabras para el caos, pues la única opción de esperanza es intentar romper por el desorden –sé que es absolutamente imposible– este encuentro de fuerzas iguales, contrapuestas y contenidas que es el mundo.

El cuerpo cede también en los felices. ¡Maldito consuelo!

El buen juicio no impulsa... prueba la rebeldía.

La muerte es un continente de pasiones ajenas.

No sé dónde encontrar todo lo que aún no he podido perder.

Vives hasta donde alcanza mi vista. Después, me desvives.

Miro a la eternidad y se desnudan los árboles.

Importa todo lo que tuvo movimiento para ser calma.

Tener alma es algo circunstancial... se tiene pocas veces a largo de la vida y siempre la convocan los otros.

Cuando las preguntas me abandonen todo habrá muerto, pero no yo.

Soy quien soy inexorablemente... pero nunca con docilidad.

Siempre estoy en mis palabras y con ellas me destruyo y me recreo. Viajamos juntos.

La voluntad de poder es la debilidad de los que no miden el poder de la voluntad.

Existo justo después de pronunciar cada una de mis palabras.

Las palabras pronunciadas caen en otoños perdidos.

Como sé que nunca podré completarme, me consuelo mirando el cero absoluto de los demás.

Cuando digo «nunca», no me gustaría que entendieses «jamás».

La familia, vista desde arriba y sin religión de por medio, es un gozo para los sentidos.

La amistad es una mesa común y una mujer enfrente.

Soy un esclavo de la poesía del descenso y padezco su veneno.

La avaricia es intrépida, pero su opulencia es sórdida... Soy un avaro de palabras.

Los ángeles caídos ya no tienen mal de altura.

El tiempo nos va gastando hasta que nos contiene.

El amor entre las cosas es mucho más fiel que el amor entre los hombres.

Eleva una oración y espera.... ¡Imbécil!

Si tus pasos vacilan... piensa que naciste para vivir... ¡Para vivir!

Pienso en Dios y veo muertos.

¿La gota de lluvia que cae sobre el agua... es desperdicio o suma?

Ver cómo avanzas me da la medida de mi movimiento.

Lo cruel del esplendor es que por ser la cima ya contiene el descenso.

Cambio un absoluto alternativo por utopía seminueva.

Dios pertenece al imaginario más miserable de los hombres.

Cuando un hombre dice «soy», quiere decir «parezco».

Olvida las certezas y juega a la humedad que hay en la duda.

Mi paraíso perdido es una foto coloreada, antigua y rota. Justo allí vive el poema.

Busco gestos para las palabras que no digo. No quiero que sean silencio.

Soy tan profundamente religioso que he llegado a creer sólo en mí mismo.

Si te entusiasma la vida, gástala, pues si intentas conservarla has de perderla entera.

Siéntete siempre culpable de tu inocencia.

Cuando brota la palabra se corrompe el pensamiento que la originó.

Cuando le ponga nombre a todas mis cosas habré acabado mi labor de dios y empezaré a ser hombre.

No hay mayor locura que la de conocer la medida de tu cordura.

No amanece el día, lo que amanece es tu mirada.

El placer es una extravagancia del dolor.

Puedes ser lo que quieras, sobre todo ahora que ya eres lo que nunca quisiste haber sido.

Quien obtiene para conservar solo posee cosas muertas.

Cuando la palabra toma volumen, su sombra proyecta silencio, solo silencio.

El peor de los exilios es sobrevivir a tu muerte. Vivir en el recuerdo de otros es ser su esclavo.

No es lo mismo construir para la vida que construir para la eternidad. Quien construye para la vida es un hombre bueno para la vida; quien construye para la eternidad es un hombre terrible para cuanto le rodea.

La derrota es el más hermoso tesoro de los vencidos, pues en ella se crece.

A veces sólo logramos ser el fondo que nos sirve de decorado. En ese punto, ni las máscaras concretan.

Siento pasión por el camino, pero el destino se me va torciendo en la medida en que llego a cualquier cruce.

La juventud vivida suele confundirse con la juventud bebida. Nada más lejos de la realidad.

No hiere quien quiere, sino quien cuenta con las armas precisas para hacerlo.

Harto del alma de los hombres, me dedico a escudriñar el alma de las cosas.

Desordena y manda.

Come de mi mano y creerás que me has vencido.

La caridad es el arma con la que los cristianos agreden a los pobres.

Los nacionalismos son el lacerante espíritu de lo pequeño, el imperialismo es un insulto de lesa humanidad, la individualidad actúa como parámetro del conservadurismo y el progresismo se ampara en la falsedad absurda de la democracia... Se buscan ideólogos con imaginación y buenas intenciones para ser quemados en una pira.

No existe miedo comparable al de tener un hijo y verle crecer a tu lado.

Sobrellevo con bastante ánimo todo lo que les sucede a los demás.

Amo en femenino singular para sentirme masculino plural.

La ceniza es la verdad del fuego. Huye de la llama, amigo, que deslumbra y miente.

Encajar bien los golpes hace daño a quien los asesta.

Soy un ardiente seguidor de mis defectos. Me sientan bien a la cara.

Cuando callo parezco mucho más inteligente... pero también más triste.

Después de tantos años intentando ser diferente, me he dado cuenta de que lo que quería era ser referente. Ahora no quiero cambiar, me encanta no ser como pude ser.

Cuando no me interesa la verdad es cuando más disfruto de la vida.

El horizonte contiene el mito que puedes ser y al que nunca podrás llegar.

La vejez, a pesar de lo que diga san Agustín (García Calvo), es la lógica antesala de la muerte. Un anciano, amigo, sólo tiene la libertad de fallecerse.

Si pones luz en el hecho religioso, se diluye hasta quedar en nada. De ahí que luche por encontrar el interruptor preciso.

A veces es mejor no saber contestar que no querer contestar.

¿Cuándo resulta el hombre más valioso?, ¿cuando nace y está por hacerse o cuando en su plena formación siente que empieza a deshacerse?

Lo más terrible de la belleza es no saber encontrar en ella imperfección.

Cuando el pasado deja de ser referencia para convertirse en sistema, es mejor encerrarse hasta que pase el chaparrón.

La inspiración es tan extraordinaria porque está fuera de toda voluntad.

Mi alma es un patio de luces gris y oscuro.

El peso de la felicidad se mide en trankilogramos.

He colmado todas mis aspiraciones... ahora estoy trabajando en mis expiraciones.

Si no fuera por el derecho a herencia, la muerte igualaría a los hombres.

Todo lo que da gloria procede de lo despreciable.

La masa confunde «criterio» con «griterío»... por eso es la masa.

Siempre he llevado de maravilla todo lo que le sucede a los demás.

Si sabemos que la edad solo contiene deseos irrealizables que nombran al dolor, ¿por qué nos resistimos a morir?

Vivo en un cruce de razas sin señalizar.

En mi matemática prefiero los números imaginarios... los reales contienen tanto negativo.

Mis instintos embragan buscando un cambio de velocidad. Quiero ir más lento.

La pasión persuade... que se lo pregunten a Cristo.

Siempre he regalado mis consejos... pero no acostumbro a practicarlos.

La ilusión más intensa es la del que lo perdió todo.

El poeta es un pavo en un gallinero.

Cuando no puedo tener me entretengo.

La muerte no completa la vida... la vacía.

La poesía española contemporánea abusa demasiado del reptasílabo.

Caminaba muy despacio porque iba cargado de razón.

He puesto a régimen a mi conciencia para que no me pese tanto.

Señor, no quiero ser digno de que entres en mi casa... y que conste que estoy en gracia.

Siempre se interesó por el costo de las cosas. Ahora se está quitando.


Si los planetas son planetas, ¿por qué tendrán volumen?

Soy un francotirador de fogueo.

Los ángeles desfilan al paso de la oca.

La caridad es el sarcasmo de la injusticia.

Cuando me miro en el espejo me imagino.

Los militares no militan, toman partido.

Castrense es la calidad de los castrados.

Sumo objetos para sustraerme.

Como nada perdura, quizás el deseo contenga el placer que se le supone al logro.

Voy a morir. Soy evidente.

Milito en el tedio... y soy tan poco...

Un buen poeta no es más que un arquitexto.

Un buen nombre para mi empresa: «PROSA & CO».

¿Cómo será el horizonte del infinito?

Tómame la tensión hasta lo blando.

El cielo de un poeta es su silencio. El infierno, la palabra.

El poeta es un logista de palabras indispuestas.

Quiso encender la sombra y se encontró en una penumbra infinita.

España fue una unidad de franqueo sin destino conocido en lo universal.

Hoy los jóvenes son viejos recién planchados.

Norteamérica me da pena... de muerte.

Soy uno, blanco, impar y paso.

Los mudos se callan con las manos.

Dios es un anestésico peligroso.

Lo que no une la razón lo deja atado el tiempo.

El destino: ese lugar donde se franquea.

No recordar lo que aprendiste no es olvidar, porque olvidar es un acto volitivo.

Es mejor prevenir que currar.

Le condenaron a muerte por suicida.

El tiempo converge con la verdad, pero lo hace siempre tarde.

Cree en algo y dejarás de reír.

Los culturalistas hacen abdominales con el cuello.

Todo lo que no sabes se llama «etcétera».

Si la vida te jode... ¿Eso es amor o sexo?

El maestro es un hombre demostrativo plural.

Yo quiero ser físico anatómico.

Las palomas cagan paz sobre los hombros de la gente.

La Tierra es una esfera achantada por los palos.

Pido una vida simple y un pensamiento complicado, solo eso.

Para ser poeta solo necesitas confusión y un par de clases.

Solo conocemos nuestro tiempo si lo comparamos con el de los demás.

Pensar es esperar que suceda algo… o que no suceda.

Definitivamente, Dios es de derechas.

Hay cierta intensidad en el presente que no tiene nada que ver con el tiempo… es toda espacio.

2008-11-28

¿Quieres?

¿Quieres el ademán de tocarte
y las convulsiones,
que te talle como a un diamante
con esta afasia mía de mangas sobre mangas,
que haga la ceremonia rara
de las aves del paraíso para tus ojos,
que intente disuadirte
mientras punzas mis músculos más blandos
con tus uñas recién pintadas?,

¿quieres que me exija y te apodere,
que rodemos por el suelo y seamos el ovillo,
que te roce y te encarnes,
que te repita entera
con esta lengua de ceniza que escondo en la corola?,

¿quieres que te sahúme con incienso
y apure en la escalera la copa que me ofreces,
que te muerda el sombrero de rafia
y te estuque la espalda
y te haga un altiplano sobre lo espeso
y te junte las piernas y te pliegue?,

¿quieres que te dibuje en tinta negra
y todo se hinche como el arroz,
que me precipite Niágara desde los orificios
y quedemos maltrechos
como la pulpa batida
y seamos el reverso de todo lo que somos?

¿Quieres?

2008-11-27

Abrígame

Abrígame,
porque el fulgor aniquila
y mis ojos apenas ya resisten
mirar los faros encendidos de los coches,
porque crujen los huesos
y hay una vendedora de castañas en la acera
aseando del frío los carámbanos,
porque el mundo existía hasta ayer
y hoy solo veo sendas cerradas de espinos
y afiladas zarzamoras,
porque el atlas acumula fronteras
y el cuerpo grillos
y la muerte una alfombra de musgo espesa y húmeda.

2008-11-25

Cuerpo mío

Afilado,
te culpas de ser estéril como la noche a solas,
te sientes entregado desde los labios
hasta el justo relámpago
que escondes en la alacena de los muslos.

Eres el tambaleo,
cuerpo mío,
extranjero de ti como ese viento que llega del oeste
arrastrando despojos,
casi hostil,
escueto,
insatisfecho.

Te miro con estos ojos de noche,
que apenas ya responden
al temido contraste de las horas,
y te percibo enredado palimpsesto,
abrupto y hasta oblicuo…
te veo sin memoria,
sin ese olor explícito a eucalipto que llevabas
mientras te perseguía la esencia de un amor inalcanzable.

Te culpas…
y aún eres el refugio para cualquier exilio de mí,
aún el hábitat donde me vuelvo turba,
el país con su mar exterior y unos rebaños pastando…
te culpas sin saber cómo boquean los peces
sobre la hierba reciente
o cómo mana la sangre del cuello del becerro recién sacrificado.

¿Mereciste alguna vez otra dimensión
o simplemente te basta ser un numen menor
que juega a transgredir desde las vísceras?

Contente,
cuerpo,
espera,
mira pasar el bólido mercurio de los hombres
frente a tus ojos quietos,
observa su ridícula pose de censores,
su extraña vocación por los obstáculos,
su juego despeñado por la desigualdad,
sus armas más comunes
[las manos hechas puños],
sus llaves para todo.

Espera en el embrollo de tu teclado viejo
a que despierten las palabras,
una a una,
para hacerte el difunto
y su aneja factura indescifrable.

2008-11-23

Resentimiento del tiempo

No hay nada por encima de la verdad,
ni amor siquiera.

Me esfuerzo en ser mi sombra
para no ser la luz
ni ser las lágrimas,
pero el miedo se convierte en razón
y alumbra al hombre
que ahora no quiero ser.

Un algo inexpresable
que sabe a despedida
va nublando mis ojos.

Me quedaré sentado
al borde de esta nada
por si el cortejo próximo
llevase en su silencio mi cadáver.

Te besé siempre
como si cada beso
fuera el último.

Pire que le méchant soldat

Pire que le méchant soldat
Peor que el perverso soldado


Vosotras, calles tristes,
meadas calles muertas
que arropáis las pisadas de solos traseúntes,
permanecéis tendidas a pesar de los muertos,
a pesar de la lluvia
para ahorcarme el recuerdo con esa soga vuestra,
hecha de asfalto negro.

La brea digerida que os hace,
la huella de algún coche,
el incendio amarillo en las aceras...

Vosotras, calles últimas de gangrena apagada,
hacéis mi soledad intransitable...
Y yo odio ese ámbar viejo robado a las farolas,
el porte pordiosero de vuestra sombra estrecha,
el desorden de ciénaga que sois todas las noches.

Quisiera destruiros, porque nunca supisteis
mantener indeleble la huella que os hizo
ser mis calles,
las suyas...

¿Será que la conciencia
envejece también,
como mi cuerpo?

Vos clés

Vos clés
Vuestras llave
s

Ya no tengo nada que guardar,
pues las palabras llegan
cuando quieren
y eso es todo ahora.

Mis llaves
no han servido para nada...

Las vuestras, sin embargo,
siguen cerrando todos los lugares,
marcando la posesión
con media vuelta,
como si en el cerrojo
anidara la seguridad eterna.

Todas mis llaves
junto a todas vuestras llaves
son un perfecto tratado
de incapacidad.

La muerte no necesita
abrir ninguna puerta.

Llega y basta.

Ces seuls doux souvenirs lui restent du grand jour

Ces seuls doux souvenirs lui restent du grand jour
Del gran día sólo quedan estos dulces recuerd
os

Hoy es día de visillos,
y mi cuerpo en ruina
espera
el bullicio silente
de las máquinas
que hacen brotar las lágrimas...
pero no sé llorar,
es triste gracia.

Te has hecho nebulosa,
como el humo de todos los cigarros
que consumo,
y sólo te concretas
en objetos que fueron de tus manos
y se han resuelto en ábaco
de esta nueva aritmética
que es fruto de desorden.

La casa está vacía,
fría y huérfana,
guardando tus vestidos,
como muertos,
y unas bragas
de alumbrado satén
recogen nuestro amor
en la mesilla.

Ya sólo eres tus cosas.
Yo también.

Mon coeur est plein de caporal

Mon coeur est plein de caporal
Mi corazón está repleto de tabaco


bordado de nicotina el dedo
corazón
de mi mano
derecha
porque el índice
aún
no ha aprendido
a disparar
y sólo
sabe
apuntar
mansamente
a mi sien.

Voici la punition

Voici la punition
He aquí el castigo


Que ocupe mi cuerpo este vació
que otro cuerpo contuvo
y se acomoden mis entrañas
en el justo lugar que ocuparon
tus pechos urgentes;
que mi boca esté en el hueco
de otra boca,
que mi sexo cubique
el espacio manchado
por otro sexo
y los tendones prestos
a los muelles del coito.

También ardió una muerte violenta
en este hueco
y otra tan natural que ni fue llanto...

Cuerpos de carnes como despojos,
empezados de sarna o de deseo,
cuerpos débiles,
miserablemente atléticos,
salvajemente huidos ya,
hechos alma que se desconoce...

Justo como mi cuerpo ahora
y antes.

Avec notre infini

Avec notre infini
Con nuestro infinito


¿Por qué no fui yo el ojo de la aguja
por donde apenas la razón asoma,
ni supe desconocerme en una mujer
quebrada a la orilla más mansa del Pisuerga,
haciéndome río con el río,
resto calcinado con la escoria letal de su estuario?

¿Por qué no amé en septiembre,
cuando un sexo cremoso
se me ofreció desnudo,
rojo,
incendiado...
y fui mortal conciencia,
sueño sólo?

Aquí, al lado justo de mi ventana,
se comen los amantes, se devoran
con sus lenguas voladas en saliva.
Sus vientres se confunden
y hasta mí llega el ácido
sudor de su batalla.

Justo al lado de allá de mi pared
suena el jadeo,
el cabalgar más húmedo
que pueda imaginarse.

¿Por qué no estás ya aquí?

Salvajes estaciones con sus cambios de luna
que sólo me traéis confundido el deseo
de ser el preciso asesino,
el violador borracho ahogado por su semen,
y siempre me ofrecéis un trago de conciencia
vestida de virtud que paraliza.
¿Por qué no permitís que me desate,
que se desate todo,
y se hagan los solsticios en carne sobre carne?

Mordido labio de la vida que sangras siempre
por el lado correcto,
¡púdrete!, porque en mi silla tengo el ataúd constante
y entre mis manos crecen blancas flores lascivas
y miel extrangulada.

¡Púdrete!,
pues ni aún el prostíbulo conozco
y sólo sé yacer con mis despojos.

Dime,
¿por qué ya no estás?

Futurs squelettes

Futurs squelettes
Futuros esqueletos


En el éxtasis de la espera
se me quemó el pulgar
con un cigarro.

Y es que estar vivo,
a veces,
resulta un poco incómodo.

Futuros esqueletos resignados
que condenáis el humo:
mi pulgar está mucho más vivo
que cualquiera de vosotros.

Sublime

Sublime
Sublime


Porque debe olvidarse el amor
para que exista
me deshago el camino
y abandono las lágrimas
en la oscura escalera
mientras un corazón de napa
me crece entre los dientes.

Nacimos para morir,
y sin embargo...

Sogneur

Sogneur
Soñador


Siempre me gustó todo lo que no tuve,
por eso me gustas más ahora
que ya no eres mía.
Y quisiera comerte
desde el vientre a la boca
en el centro del parque
para que nos llamaran indecentes.

Sous l’plafond

Sous l’plafond
Bajo el techo


Prende la vida otro día
con ese sol tan repetido
al fondo, con esa vocación
de muerte cierta que se cierne
sobre las sonrisas,
con la precariedad obligatoria
vistiéndonos por siempre.

Spectre blanc, et lever les spectres noirs des toits

Spectre blanc, et lever les spectres noirs des toits
Espectro blanco espantando los espectros negros de los tejados

Llegado el día de la mirada última,
cuando el eco es el justo
crepitar del rocío,
suena la lucidez
en tu boca expirada
y una paz indecente
da luz al desencuentro.

La fuerza del oxígeno
resuelta en mil burbujas
hace coro al eructo
que es trueno inexpresable.

Ni siquiera una sílaba
puso el sello a tus labios.
Sólo carne tu cuerpo…

Te conjugo en pasado
y ya todo es incierto.

Tout est frais

Tout est frais
Todo es nuevo


Mujer,
hoy,
decaída,
me lloras en el hombro
y son tus ojos achinados
bellas postales
después de la tormenta.

J’ai trop pleuré

J’ai trop pleuré
He llorado demasiado


Es tarde,
y ya no sé encontrar
palabras que definan
el tiempo que se acaba...

pero las rosas blancas
insisten en el parque...
¡su olor
y su estallido!

Es todo un decorado
dispuesto para el paso
seguro de los días.

TRADUCCIÓN DE ESTE POEMA AL FRANCÉS POR SARA COCA Y ANA FERNÁNDEZ DOMECH (ambas de 15 años) DIRIGIDAS POR SINDA.

"J’AI TROP PLEURÉ"

Il est trop tard,
et je ne sais plus trouver
les mots qui définissent
le temps qui s’achève…

mais les roses blanches
persistent dans le parc…
leur parfum
et leur éclat!

c’est tout un décor
disposé pour le pas
certain des jours.

Sur la pente du talus

Sur la pente du talus
Sobre la pendiente del talud


Nunca he sabido buscar
lo que tú deseabas,
pues me entretuve en darle
diez mil vueltas al cielo
repensando los astros
e indagando en su lógica.
Lloré por los hambrientos
un día de noviembre
mientras tú sollozabas
por la falta de tiempo
para plancharlo todo.
Firmé mil manifiestos
contra los militares
y fui incapaz de ver
cómo te peleabas
el pan de nuestros hijos...
También viajé a otras tierras
para asir con mis ojos
la miseria del mundo,
volqué mis esperanzas
en la Literatura,
me confundí en el fuego
de afanes progresistas
y he escrito para verme
en papeles orlado...

pero nunca he sabido
darte lo que querías,
ofrecerte un futuro,
sin más,
en el que fuéramos
tú y yo justa certeza.

Perdóname si ahora
sólo sé lamentarme
mientras te ofrezco el eco
de lo que nunca fuimos.

Où aller, par ce printemps?

Où aller, par ce printemps?
¿Adónde ir con esta primavera?


Se insinúa una luz
entre las rejas
y yo te hago el horóscopo del día:

No te puede ir peor,
¡anima el alma!

Comienza ya el bullicio
en los pasillos:
las ruedas, los hisopos,
el cremor del orín atesorado
en los matraces,
los cambios de botella en los goteros,
las agujas rampando su hipodermia,
los termómetros fríos
violando las axilas...

El catéter despierta en un reflujo
tu sangre distraída
y yo ya no me alarmo,
ya es costumbre.

Te peino los cabellos,
perfumo tus muñecas,
te limpio el sexo yermo
con una gasa húmeda
y lo seco despacio...

Dime... ¿Qué distancia separa
el mármol de la seda?

Le soir

Le soir
La tarde


No mires la luz del faro,
que te deslumbrará el ángel.
No la mires siquiera con los ojos cerrados,
porque esa luz penetra y estrangula.
Dale la espalda ya,
que contiene tu paz y mi dolor.
No cedas a su música,
no dejes que te arrastre,
¿no ves que contiene el cometa que elimina,
que lleva la galaxia en sus fotones?
No la mires,
no mires esa luz,
que en ella está la incógnita,
que en ella quedo huérfano,
que es el lobo,
el murciélago,
la nada...

No mires esa luz...

que tiene el frío horizontal,
que alumbra el vértigo,
que está hecha de silencio...

¿Quieres silencio?...

¿Sí?

Me callo...
pero no mires esa luz.

Tout là-bas

Tout là-bas
Todo allá a lo lejo
s

No sé si en el fondo del mar atardece,
si la línea del horizonte
está a lo lejos
o alumbra este pasillo que transito;
no sé si el corazón
es una joven corza amenazada
o si el perro que ladra
en la obra de enfrente
es el mismo Can Cervero;
no sé si esperarte de pie
o estar sentado
como un pétalo gris recién caído...

pero oigo barcos
que crecen como hogueras
al este de mi corazón,
crujen pies sobre sus cubiertas,
abrazos que me dejan quieto
por no soliviantarlos...

Dejadla dormir,
que fue mi vida,
y que sus ojos se llenen de recuerdos.

Si tu savais!

Si tu savais!
¡Si supieras!


Hoy me he sorprendido
escribiendo de ti en pasado...

Era tan delicadamente cándida,
tan blanca era su piel
y tan suave,
tan hermosa su voz
y su mirada...

Luego he llorado
para hacerte presente
hasta que he comprendido
que te he querido tanto
que no te reconozco así,
desmadejada.

Faudra-t-il s’en aller sans conaître le mot?

Faudra-t-il s’en aller sans conaître le mot?
¿Será preciso partir sin conocer la palabra?


Gravemente medito
porque esperar me tiende
sobre un mar de razón y de preguntas.

¿De qué me sirve
saber que gira el átomo,
que la tierra florece para ser tierra luego,
que el camino se estrecha y se bifurca,
que en unos senos jóvenes
exulta la pasión incontenible,
que el mar late despacio en sus mareas,
que en la alcoba son uno los amantes...?

¿Para qué darle vueltas al big-bang,
al tiempo inabarcable,
a la nada o al caos...

...si tú no puedes ya
sentir más que el dolor
se nubla en los narcóticos?

Un calme crépuscule II

Un calme crépuscule II
Un plácido crepúsculo I
I

No hemos visto el Adriático ni el Bósforo,
no hemos estado en Kenya ni en Turquía,
no hemos hecho el amor en las aguas del Indo
ni hemos roto en Corfú la luz de Eleusis.

No sabemos del lumpen de Manhattan
ni hemos sido clochards durmiendo en Vanves...

Pero nos queda tiempo, estoy seguro,
para ir de expedición a nuestra casa.

Duerme ahora,
que yo atesoro el tiempo.

Et tandis que tout change, et s’élève, et s’écroule...

Et tandis que tout change, et s’élève, et s’écroule...
Y mientras todo cambia, se eleva, se derrumba...


Estos días siento
cómo la luz se va
y cierra la puerta.

Voilà quel astre indiscutable émerge

Voilà quel astre indiscutable émerge
Ved qué indiscutible astro emer
ge

Es un mar este vaso de agua
que te ofrezco,
un mar que has de beberte
en cortos sorbos
mezclado con la cruz del analgésico.

No es un mar que nadar
ni en el que ahogarse,
porque es sólo clepsidra
para tu sed de tiempo.

Mientras sorbes despacio
me miras como al sol,
como sin verme,
nublada de esa luz
que quiero darte.

Sé que soy la esperanza
para tu sed
y tengo ya vocación de astro,
un astro indiscutible
y apagado.

Oeil de chat

Oeil de chat
Ojo de gato


Hoy no ha salido el sol
como otras veces
y el día es una noche rara.

Miro a los automóviles
y me siento
como el gato asombrado
que espera el atropello
con los ojos abiertos.

Hay días de abandono...
y yo vago sin norte
por las calles
porque hoy no quiero verte
vencida,
derrotada.

Combien de jours me reste-t-il à vivre?

Combien de jours me reste-t-il à vivre?
¿Cuántos días me quedan por vivir?


Ayer pensé que quizás hayas muerto ya
y que no existes,
justo como antes de nacer.

Imaginé que el ángel
sopló la luz
que tú encendías
y todo para mí fue vacío,
que no estabas desesperadamente,
que ni la sal quiso
que fueras la mujer de Lot
por ser la mía.

La posesión del aire
que exhaló tu boca
es todo lo que tengo,
el aire que tomé apoyado en tus labios
una noche que ardimos
de amor adolescente.

Nada más.

Pero sigues aquí,
peleándole un hálito
a esta muerte que es duda
para no ser pregunta.

Me queda por vivir
lo que tú vivas.

Sans compter le poète

Sans compter le poète
Sin contar al poeta

No te brilla el cabello
y por eso no eres tú,
porque se te ha olvidado
ese ansia frenética
por el aseo diario.

Y es que el miedo
elimina las mínimas razones
que le otorgan valor
a lo sensible.

No has pedido siquiera
ni lavarte los dientes
desde que todo es fiebre
y desamparo.

A veces la muerte
me resulta vulgar...

Yo te beso los pies
mientras sollozas

Avec ses grands yeux

Avec ses grands yeux
Con sus enormes ojos


No quiero conformarme
con mi mala suerte
y te peleo el sueño
entre los analgésicos.

Quiero que seas consciente
hasta el final,
a pesar del dolor,
de este amor que te tengo.

Con sus enormes ojos
me mira y me pregunta
si hay algo más allá
de la mortaja
que otro día fueron sábanas
donde enmarcar la vida.

Les averses d’automne sont proche

Les averses d’automne sont proches
Se acercan los chubascos otoñales


Ya se oyen los graznidos de los grajos
que, en bandadas,
buscan en las ruinas su cobijo.
Algunas nubes negras
manchan el gris de plomo
que es el cielo
en una aguada mágica,
imposible.
Es el otoño un tiempo
de ventanas
que inunda de tristeza.

Cuántas veces hablamos
de su niebla esponjosa,
de los parques vacíos,
desolados.
Cuántos otoños
han sido necesarios
para sabernos ciertos
buscándonos la piel
en una cama.
Cuántas risas nacidas
al calor de la lluvia
mansa bajo unos soportales.

Las calles son ahora
cementerios de inabarcable tristeza
porque ya no te siento
arropando mi cuerpo
en tu paraguas.

Seré otoño
hasta el último
gesto de mis manos.

Un calme crépuscule

Un calme crépuscule
Plácido crepúsculo


Hoy ha huido el dolor
antes de tiempo
y me has pedido
que te acerque a la ventana
para mirar el cielo.

Te emocionaste al ver
otro crepúsculo
mientras tus ojos se preguntaban
si sería el último.

Pasamos en silencio
unos minutos eternos
y comprendí que el tiempo
es moldeable,
que se puede vivir
más en unos segundos
que en una larga vida.

Cuando el sol ya no era
me has dicho con la nuca
que me amas.
Yo te he devuelto al lecho
y he sabido en tus párpados
que siempre estaré solo.

La noche se ha hecho ámbar
para tu sueño plácido.

Seras loin alors

Seras loin alors
Estarás lejos entonces


Pasaré en los cafés
horas muertas de tedio
junto a otros solitarios.
Leeré en los periódicos
catástrofes lejanas
para olvidar tu falta.
Buscaré en el mercado
una espalda curvada
parecida a la tuya.
Pasearé los parques
con caminar tranquilo.
Limpiaré mis zapatos
cada día a las nueve.
Me serviré una sopa
cuando el cuerpo lo pida
y en la cama sabré
que uno se muere solo.

No estarás para verlo,
pues morirás conmigo.

On n’aime qu’une fois

On n’aime qu’une fois
Sólo se ama una vez


Si yo supiera hablar
con las justas palabras,
si pudiera poner los nombres a las cosas
y hacer que así existieran,
si consiguiera hablarte
con la palabra exacta...

sabrías que ni antes
ni después de saberte
puede haber sentimiento
más intenso.

Soigne-toi je t’en conjure!

Soigne-toi je t’en conjure!
¡Cuídate, te lo ruego!


Siento cómo te vas,
cómo se apaga tu voz
mientras me preguntas
que qué he comido,
que si he hecho la cama,
que y los niños, cómo están.

Te pido con mi mano que calles,
que me mires y calles
mientras me dices todo con los ojos.

De vuelta a casa
me siento como un banco mojado
que no quiere la gente
y susurro tu nombre despacito

¡Cuídate, te lo ruego!...

Ya sin ti yo soy nada.

Ce soir, j’ai le coeur mal

Ce soir, j’ai le coeur mal
Esta tarde tengo el corazón
mal

Hace tiempo que sólo hablo en pasado,
que apenas soy capaz de atisbar un ahora
triste,
tristísimo...
y, solo, me refugio en los recuerdos
como queriendo encontrarme
en un calor de antes
que ya es frío.

Lloro a veces
y no sé por qué lloro,
quizás para intentar
buscarme en la humedad de mis mejillas.

La soledad es dura compañera
en tardes como esta,
tardes en que la muerte
sería el mejor láudano.

Siento latir mi piel
de cartón piedra.

Défaire et refaire ses tresses

Défaire et refaire ses tresses
Deshacer y rehacer sus trenzas

Existo en tu cabello
y me deshago en él como incendiado.

Tiene entonces sentido la batalla,
tiene sentido el vivo azul Chagall
que cruza el ojo,
las doce en el reloj,
la música, el ocaso...

¡El ocaso!

Quiero hablarte de todo el tiempo,
de las horas anudado a tu nuca
con las manos trenzadas,
del terror que los días
supuraban en mis ojos de espejo.
Quiero hablarte del vello
que erizabas mirándolo,
de los hijos perdidos
ahogados en las sábanas
que no sabían nadar.
Quiero hablarte del raro sinsentido
que es amarte hasta desamarte.

También te odié,
y eso es amor.

La sonde t’entre par le nez

La sonde t’entre par le nez
Que la sonda te entre por la na
riz

Ahora que ya no sientes
la furia del ridículo encendiéndote
y me miras llorando,
suplicando mi mano para salir
de donde yo jamás podré sacarte...

Ahora que la certeza del final
se te ha clavado justo en las pupilas
y la vida penetra regalada
por esta sonda fría,
umbilical...

Ahora entiendes mi prisa,
mis ganas de tenerte
antes del dormitorio,
mi insaciable ansiedad
encarnada de piel y de saliva...

Ahora que te penetra el plástico
y no quieres mirarte en el espejo...

Ahora me pides, leve,
sin palabras,
que recupere el tiempo con mis manos.

Y yo tan sólo sé
seguir amándote.

Ce monde est bien plat

Ce monde est bien plat
Qué vulgar es este mund
o

¿Y de la vanidad...
qué me dices de la vanidad?

Tiembla la mano como tañida por un ángel terrible
y la vejez oculta la belleza aquella
que fue deseo de otros

y los rostros de pétalos caídos
sólo saben en los ojos que ya no hay esquinas
que doblar,
tan sólo el alarido,
el pulso de un final tan ordinario
como otros.

No hay nada particular en la vejez,
¿por qué no morir, entonces,
cuando la savia no precisa el decorado,
cuando el flou es una resta,
cuando apenas puede imaginarse
otro luto que no sea el que recogen los ojos?

Desnúdate para mí,
quítate los afeites
y que sean tus axilas
las que llenen mis manos.

Quede la vanidad para otras pieles
y déjame abrazar tu cuerpo último
herido por el tiempo
hasta expirarlo.

fuimos... que ya es bastante.

Tuneos

Soy de mis gestos

Canto a mí mismo

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