El maillot blanco

La juventud deshereda
o empuja
porque no se contiene.

La serpiente deglute
sus huevos, a sus crías,
y no siente jamás
el asco o el terror,
sólo busca alimento
para pasar el frío de la noche
o para ser un día más
parte de la mañana,
de la tarde,
del ocaso.

El mundo es para aquellos
que pisan sin dobleces
a los otros.

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