2009-01-19

Joan Mirande estercola una bugainbillea

A los violentos abertzales.

Acotar el terreno con la voz,
con palabras usadas sin más razón
que el mercadeo diario,
y luego hacer idioma del balbuceo aquel
y llenar mil papeles con sus signos.
Después literatura,
luego algún manifiesto,
ciertas leyes,
quizás algún prospecto
que sirva de ideario...
y unas armas
con las que defender
lo indefendible.

Morir matando
no puede ser suicidio.

•••

Jon Mirande tomó una sobredosis de barbitúricos en París la noche de Navidad de 1972.

© luis felipe comendador

2 comentarios:

  1. No creo que existan razones por las que morir, pero es seguro que no existen razones por las que matar...
    Me gusta tu blog.
    Un saludo

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  2. va a sonar terrible y estúpido y naif y derrotado o victorioso o artificial

    hay mil razones para vivir
    lo que se traduce en mil razones para morir
    lo que se traduce en mil razones para matar

    la cuestión será elegir, a lo mejor

    ResponderEliminar

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